Inventos españoles
La Peineta
El peine es uno de los objetos más antiguos de la humanidad. Era utilizado ya en la era neolítica y se encuentran hermosos ejemplos en diversas civilizaciones. Siempre están decorados con motivos ornamentales y simbólicos -se cree que servían de amuletos- y se asemejan mucho a las actuales peinetas. Esta pieza tiene forma cóncava, con un extremo con púas bastante largas y otro por donde se agarra. Cumple una doble función: sujetar el peinado y embellecerlo. Las peinetas de gran tamaño se llaman tejas y admiten cualquier fantasía en sus motivos decorativos: formas geométricas, florales, figuras. etc. Son características de muchos trajes regionales españoles ( www.spainmoda.com).
El Afilalápices
En la zona industrial de Éibar, Guipúzcoa, existe una gran tradición armera. La empresa "El Casco", (www.el-casco.es), fundada en 1920, se dedicaba a la fabricación minuciosa de revólveres de diversos calibres. La crisis del 29 afectó a los mercados exteriores y la empresa tuvo que experimentar una reconversión. A mediados de los años treinta, los socios fundadores, Juan Solozábal y Juan Olave, diseñaron la tradicional grapadora y, en 1945, Ignacio Urresti diseñó el afilalápices, una pieza sólida y excepcional, de 1,29 kilos, copiada en todo el mundo.
Bota, botijo y porrón
Es evidente que el español siempre ha tenido mucha sed y ha necesitado recipientes para saciarla. El botijo, para mantener el agua fresca al evaporarse en su arcilla porosa. El porrón, para ofrecer vino en la mesa. Y la bota para conservarlo sin estorbo y beberlo cuando sea menester. Tres inventos que han permanecido a lo largo de los siglos y que conviven con las botellas de plástico y las latas de aluminio. El porrón toma su nombre de un pato buceador de silueta similar al recipiente, tiene su origen en Cataluña, donde también se llama perona, y es una antigua medida de líquidos que equivale a 0,95 litros. El botijo nace de la habilidad alfarera de España y, tras ser utilizado durante mucho tiempo en zonas rurales, se ha ido convirtiendo en un objeto decorativo o de recuerdo (Museo del Botijo - Villena (Alicante)). La marca de botas tal vez más conocida es "Las Tres ZZZ" (Las Tres Z.Z.Z. (Pamplona)), siempre en piel de cabra, fabricada por el empresario Gregorio Pérez Daroca, que eligió el nombre en honor a sus tres hermanas, tres zagalas, y vende decenas de miles de unidades al año.
La Guitarra
Su origen se pierde en la noche de los tiempos. Fue Johannes Tinctoris quien, en su tratado De inventione et usu musicae (1484), consideró la guitarra hispanorum inventio, y más exactamente, instrumento propio de la zona de Cataluña. Al parecer, la guitarra tiene dos antecedentes: la cítara grecorromana y un instrumento musical árabe que procedía del laúd sirio.
Evolucionó de la forma de pera a su característica forma de calabaza y, de cuatro cuerdas, pasó a tener una quinta con Vicente Espinel en 1570. Se desconoce cuando se añadió la sexta para completar el actual mi-la-re-sol-si-mi y sus 19 trastes, hoy ya con cuerdas de nailon o metálicas.
Siempre fue considerada un instrumento plebeyo y popular, y no gozó de prestigio hasta que el rey Carlos IV la introdujo en la corte, sustituyendo el habitual rasgueado por el elegante punteado. La nobleza enseguida la adoptó.
Andalucía es la tierra donde la guitarra española, en especial la flamenca - con caja más estrecha- ha tenido mayor desarrollo. Paco de Lucía ha sido uno de sus mejores promotores de este arte, que cuenta con adeptos en todo el mundo.
El Chupa-Chups
Mientras lee estas líneas decenas de miles de personas en todo el mundo están saboreando un chupa-chups. Fue Enrique Bernat quien, en 1958, tuvo la brillante idea de añadir un palito a los caramelos. Bernat abandonó la empresa asturiana de confitería y mermeladas donde trabajaba y volvió a su Barcelona natal para fabricar un solo producto de 13 gramos, compuesto de azúcar, glucosa y un palito de madera. En los años sesenta, la empresa logró exportar un 10% de su producción, pero al cabo de 10 años los términos se habían invertido: vendía el 10% de la producción en España y el 90% restante fuera. Hoy Chupa-Chups (www.chupachups.com) está presente en más de 100 países y se vende principalmente en Japón, Corea, Alemania, Estados Unidos y los países de Europa Oriental. Como curiosidad, cabe citar que el envoltorio fue rediseñado por Dalí en 1969.
El Futbolín
Al inicio de la Guerra Civil española, en 1936, el joven de 17 años Alejandro Finisterre fue sepultado por un bombardeo en Madrid. Tras ser rescatado, fue enviado a un hospital situado cerca de Montserrat, en Cataluña. Allí inventó un aparato para pasar las hojas de las partituras en las sesiones de piano y observó cómo los niños pequeños, en los días de lluvia, no podían jugar al fútbol. Decidió entonces crear una mesa de juego, el futbolín, con jugadores de madera de boj y pelota de corcho.
Terminada la guerra tuvo que exiliarse y se instaló en Guatemala, donde perfeccionó su invento. Pero cuando empezaba a venderlo bien, el país fue invadido y tuvo que huir a los Estados Unidos. Allí, la mafia quiso beneficiarse de su invento. Finisterre se marchó a Méjico, donde su modelo fue copiado inmediatamente. Al final desistió y decidió dedicarse a la edición de libros, entablando gran amistad con el poeta exiliado León Felipe. Cuando en los años sesenta regresó a España, descubrió con estupor que había futbolines por todas partes. Su invento había hecho felices a millones de jóvenes. El panorama estaba abonado para la invasión de otros artefactos recreativos: las tragaperras, las pantallas de tenis y los comecocos. Luego llegaron los marcianos y, hoy, la realidad virtual.
Fuente: EP[S]


dubalá dijo
hola!!!
te quiero wag... pero no sé como decirtelo!
ojalá que tú también me quieras amor!
muchos besos para todo el mundo qué abra esta página...
FIRMADO:anónimo..
21 Mayo 2006 | 01:49